Destinos en la Zona Norte
Información General
Paraíso agua y bosque

          Aventuras y descanso. Quien visita las extensas llanuras del extremo norte costarricense disfruta de uno de los paisajes más atractivos del país.

           Las planicies están naturalmente divididas por sistemas montañosos que guardan tanto volcanes dormidos como activos. Pero estos no son los únicos encantos de esta basta y fértil región.

           Desde cabalgatas y caminatas, paseos por ríos únicos y excursiones por cavernas. Estas son algunas de las actividades que puede disfrutar el turista en una zona donde convergen las provincias de Guanacaste, Alajuela y Heredia. El clima de la región es una agradable mezcla de las tibias mesetas costarricenses con el húmedo aliento de las imponentes montañas verdes.

Huellas naturales

           Cada pequeño espacio de esta región guarda una atrayente particularidad. El visitante encuentra pintorescos poblados rurales como La Fortuna, Tilarán y Sarapiquí, rodeados de vida natural en constante cambio. Los habitantes de estos lugares dedican sus vidas a las actividades ganaderas, agrícolas y turísticas, ésta última en pleno desarrollo.

           El agua es un motivo especial para recorrer esta zona. Las cataratas Del Ángel y San Fernando llenan de frescura la vista del viajero. Los ríos San Carlos y Sarapiquí atraviesan vastos espacios totalmente disponibles para el turista. Y la belleza perenne de las lagunas De Cote y Río Cuarto cautiva los sentidos de quien las contempla.

           El Volcán Arenal, ubicado en el Parque Nacional del mismo nombre, es un atractivo irresistible. Con más de cuatro décadas continuas de actividad, el coloso destaca majestuosamente entre la vegetación. Durante la noche se puede disfrutar desde los miradores locales el descenso de materiales incandescentes por las laderas del cono.

                
Vida y paz

          Un poco alejado de la zona central del país, este territorio ofrece todas las posibilidades de acceso terrestre para el visitante. Los centros de hospedaje disponen de todas las facilidades de la vida moderna combinadas con la sencillez de un ambiente acogedor. El descanso y la tranquilidad están diluidos en todos los atractivos.

           El Río Tabacón permite reposar en aguas termales. Los lugares para disfrutar de este placer han sido adaptados con todas las comodidades necesarias. Además, en esta misma zona fluye el Río Celeste, un manantial cuyas aguas poseen una tonalidad azulada completamente natural, y que el turista puede observar en una caída única en el mundo.

           Esta extensión de tierra guarda muchos de los tesoros naturales de Costa Rica. El turista puede visitar varias Áreas Protegidas donde viven numerosas especies de aves, insectos y mamíferos. La diversidad de la flora está marcada por los contrastes de las zonas altas y bajas, y las cortas distancias entre ambos espacios permiten descubrir detalles cautivadores.

          Quien elige recorrer esta tierra entre volcanes y llanuras perdidas en el horizonte, descubre las maravillas de la naturaleza costarricense. Es un viaje indeleble que siempre deja el deseo de volver.

          El turismo rural es una opción muy valiosa para conocer las raíces más arraigadas de los costarricenses de la región norte.

          En esta zona destaca, por ejemplo, el Albergue San Juan, ubicado en la comunidad de Agua Zarcas. Acá los visitantes podrán conocer la vida diaria de los habitantes mediante el proceso de la “lechería” y la visita a cultivos de plantas medicinales. 

          La estación Biológica Poco Sol, en el cantón de San Carlos, ofrece caminatas por senderos naturales en bosques primarios que incluyen la observación de cataratas y fumarolas volcánicas. Por su parte, el Albergue y Refugio de Vida Silvestre Bosque Alegre, ubicado en Sarapiquí, es un lugar apto para la observación de flora y fauna del bosque húmedo a través de senderos, visitas a lagunas y paseos en bote.

Cerca de los pobladores
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Además del Volcán Arenal el viajero puede visitar los colosos Chato, Pelado y Platanar, que destacan por su majestuosa presencia.

En la Reserva Maleku (hogar de los indígenas malekus), la comunidad conserva y comparte su lengua y tradiciones con los turistas.

El Refugio de Vida Silvestre Caño Negro protege la mayor parte de los humedales del norte del país. Es, además, zona de paso para aves acuáticas.

Las Cavernas de Venado son formaciones rocosas naturales con más de dos kilómetros de longitud para recorrer las extrañas figuras de la tierra.

El Parque Nacional Juan Castro Blanco es un lugar óptimo para observar la belleza del quetzal. También ahí nacen gran cantidad de ríos y cataratas.

Los cantones de San Carlos y Sarapiquí resguardan el último hábitat natural de la lapa verde en casi toda Centroamérica.



Fuente: Instituto Costarricense de Turismo

Texto de referencia :(página electrónica www.visitcostarica.com ).
Zona Norte
San José, Costa Rica  Travelgeo International  Derechos Reservados 2007
Volcán Arenal

Volcán Arenal

Las Cavernas de Venado

Las Cavernas de Venado

Reserva Bosque Nuboso Monteverde

Reserva Bosque Nuboso Monteverde

Parque Nacional Juan Castro Blanco

Parque Nacional Juan Castro Blanco